Entre composición y composición tengo que cocinar, preparar clases, estudiar obras,
lavar la ropa, educar a mi hijo,
volver a cocinar, recomponer, impartir clases, tender las obras,
lavar la composición, educar la ropa....ainssssss
Entre tanto y mucho más, he sacado tiempo para leer
las más de 400 páginas de este libro.
Una lectura amena en la que me he sumergido gratamente.
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Si os ha gustado la ficha